¿Para dónde va España, don Mariano?

Casi llegando al primer cumpleaños del gobierno reinante, la cosa está igual que antes. O no se han dado cuenta, o no quieren hacerlo; la cuestión es que tenemos ante nosotros la gran oportunidad: es el momento de la gran revolución, pero la estamos desaprovechando. Es ahora cuando podemos renovar el sistema, cambiar los engranajes de la maquinaria, innovar y desarrollarnos para convertir España en una potencial real, sustentable, sostenible y con aspiraciones más allá del ladrillo y la especulación. En cambio, el gobierno de la gaviota ha gastado un año enfocándose en los problemas de financiación estatal y la banca, exclusivamente. Todo eso está muy bien y es básico y primordial, pero ¿qué hay de la re-activación de la economía española? Porque las subidas de impuestos no la favorecen, al igual que la subida del IVA. 

Desde Vancouver, siguiendo los diarios digitales, solo sé que el señor presidente y su corte de ministros van mucho por Europa y el mundo entero, tocando la guitarra y la flauta travesera. Dando abrazos a diestro y siniestro, regalando sonrisas por doquiera que van y apretando manos en todos esos ágapes a los que asisten y que sé muy bien quiénes los pagan. Diciendo aquello de: "Están muy satisfechos con las políticas que estamos aplicando", "tenemos el apoyo de tal organismo", "...el beneplácito de la señora Merkel", etc. ¿Pero qué pasa de fronteras para adentro, don Mariano? Pues pasa que seguimos en las mismas. Todavía estoy esperando que se pongan en práctica las iniciativas para crear empleo, para favorecer la creación de nuevas empresas, para impulsar a los autónomos y las PYMES (el gran músculo de la economía española), para mejorar la investigación y el desarrollo; todo eso que sigo echando en falta después de un año en que ustedes, los del PP, que forman gobierno con mayoría absoluta y amplia, que no tienen que llorarles a los nacionalistas del PNV o de CIU dándoles lo que pidan por sus bocas de independentistas, para sacarles un puñado de votos y poder así llevar adelante las propuestas. Todo eso que curiosamente coincide con lo que pregonaban cuando estaban del otro lado, el de la oposición, y exigían al gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero día sí y día también. Todo eso que parece que lo han olvidado desde que ganaron las últimas elecciones. Todo eso que todavía están esperando los cerca de diez millones de españoles que les votaron y los que no lo hicieron, porque no son de su ideología, pero se quedaron en sus casas y esperan que, al menos ustedes, ya que los suyos no lo hicieron, puedan sacarnos de ésta. Todo eso que es tan necesario para España y todos los españoles y que es su responsabilidad, porque para eso están ahí y para eso les estamos pagando.

No sé dónde está la ley para fomentar la creación de nuevos PYMES que iba a salir la primavera pasada. No sé si todos los organismos públicos han pagado las deudas que tenían contraídas con infinidad de empresas que hicieron su trabajo. Tampoco si están intentando en solucionar el tema educativo para impedir que tengamos la peor generación de la historia (la generación Ni-Ni) teniendo los mejores medios hasta ahora, aparte de "españolizar" a los niños catalanes. Igual deberían dar un empujón a la investigación, al desarrollo y a la innovación (I+D+i) como jamás se ha visto hasta ahora. A esto lo podemos llamar I+D+E+i+e: Investigación + Desarrollo + Educación + innovación + emprendimiento. Igual deberíamos meternos de lleno en las energía renovables y la economía verde, pero no dando millones de euros sin ton ni son, trabajando en ello de verdad; creando una línea de desarrollo que pueda hacernos despuntar en esta materia; no hay más que pasarse por la plataforma solar de Tabernas (Almería) y ver que podemos ser potencia mundial en energía solar. 

Porque don Mariano, todo esto se transforma en creación de empleo, que significa que tiene menos gasto en la prestación por desempleo (más dinero para el gobierno); que cada empleado pagará sus impuestos de su salario (más dinero para el gobierno); cada empleado comprará más, gastará más y todo lleva su IVA (más dinero para el gobierno). Todo lo que lleva a la re-activación de la economía española y que lleva aparejado mucho dinero para el gobierno. Puesto que parece que todo lo que le importa ahora es la financiación estatal, aquí le he planteado una solución para conseguir una muy buena recaudación con la felicidad de los ciudadanos pintada en sus rostros. Lo que está haciendo hasta ahora, don Mariano, es pan para hoy y hambre para mañana, porque no podrá subir los impuestos indefinidamente, ni los españoles pagar hasta que se queden sin un céntimo.  

Y si lo que importa también es recortar, recorte de verdad. Sin miedo. Coja la tijera y a dar tijeretazos. Reduzca el organigrama político español como es debido. La señora vicepresidenta del gobierno, doña María Soraya Saénz de Santa María Antón, salió ayer, contentísima de conocerse, declarando que van a dar de plazo hasta junio de 2013 para auditar todas las administraciones públicas, pasando por las empresas públicas, por supuesto. Me pregunto por qué hay que esperar tanto. ¿No se pudo hacer en cuanto llegaron al gobierno? ¿No se pudo hacer en el primer semestre de 2012? ¿Qué pasará con los ayuntamientos, diputaciones, delegaciones, subdelegaciones, comunidades autónomas y todo la corte y asesores que llevan aparejados todos estos? Si se hubiera reducido todo eso de verdad, no tendrían que haber subido el IVA al 21% ni muchas otras cosas más que están ahogando a la ciudadanía. Para junio del año que viene tendrán, previsiblemente, los datos y entre que los valoran y no, se pasa el verano. Para cuando decidan hacer algo, se ha ido el año, pero el tiempo se acaba. Para entonces se habrá pasado media legislatura: una espera demasiado larga teniendo en cuenta cómo estamos. ¿O me va a decir usted que van a quitar a todos la gente que sobra, que los han puesto ustedes a dedo, a la gran mayoría? Si todo lo que sobran son políticos. No me tome por tonto. 

Podría seguir, pero no es cuestión de ponerme a desarbolar el sistema económico-político-social español; porque no quiero, porque no puedo y porque no sabría, de querer hacerlo. Al menos, he podido descargarme y si alguien está de acuerdo o desacuerdo, lo puede comentar abajo.

Firmado: un indignado que, en lugar de acampar durante semanas con una pancarta o hacer manifestaciones que no llevan a nada, se ha cogido las maletas, se ha largado a otro país con la intención de volver, más pronto que tarde, habiendo aprendido algo que le pueda ayudar para aportar su grano de arena para que España logre situarse donde se merece por potencial, por capacidad y por historia.

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